La conservación de la flora nativa chilena se ha convertido en un tema de importancia creciente en la última década, a medida que ha aumentado el conocimiento de la cada vez mayor amenaza de estas especies.
Tradicionalmente, la principal actividad para la conservación de los bosques y la flora nativa de Chile se encuentra relacionada con el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE). De la superficie de bosque nativo, que totaliza 13,7 millones de hectáreas, alrededor de un 29% se encuentra protegida por el SNASPE, siendo Chile uno de los países con mayor tasa de protección del mundo.
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| Cuatro ejemplos de los Parques Nacionales administrados por Conaf para proteger la biodiversidad. |
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Existen numerosas reservas que no pertenecen al Estado, pues son propiedad de comunidades locales o indígenas, de propietarios privados, ONGs chilenas como CODEFF, y también recientemente, de ONGs internacionales, como Rainforest Concern, Conservation International, The Nature Conservancy y World Wide Fund for Nature (WWF), que se han involucrado en la compra de bosques nativos para su manejo con fines de conservación, considerando también la participación de representantes de las comunidades locales.
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Huemules y paisaje de la Reserva Nacional y Santuario de la Naturaleza Los Huemules del Niblinto, conservados por CODEFF, en la comuna de Coihueco, Región del Maule.
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Paisajes protegidos de la Reserva Biológica Huilo Huilo, Región de Los Lagos.
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La mayor parte de estas reservas privadas han sido vinculadas para formar la Red de Áreas Protegidas Privadas en Chile (RAPP), que actualmente incluye 133 reservas que cubren un total de 386.571 hectáreas. Esta red, que busca organizar y coordinar esas áreas, es una contribución valiosa a la conservación de hábitats amenazados y sus especies. En algunos casos, las reservas privadas han sido establecidas para formar corredores de vida silvestre entre parques y/o reservas nacionales del SNASPE. Estas iniciativas de complementación entre la RAPP y el SNASPE constituyen una gran esperanza frente al estado de fragmentación del bosque nativo chileno.
Entre las Regiones del Maule y de Los Lagos, área clave para la biodiversidad, gran parte de los bosques nativos remanentes son propiedad de empresas forestales, particularmente en la Cordillera de la Costa. Como parte de las exigencias de certificación de manejo sustentable de sus plantaciones, las empresas forestales están mejorando continuamente sus planes de trabajo destinados a la protección del bosque nativo que integra su patrimonio, al conocimiento y preservación de su valor ambiental, a determinar la presencia de especies de flora y fauna amenazadas, y a identificar, conservar y restaurar Áreas de Alto Valor Ambiental.
| Todas estas tareas están detalladas, para el caso de CMPC, en el capítulo |
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