La Celulosa La Celulosa en el Árbol Partes de un Árbol Composición Química del Árbol Tipos de Celulosa Usos de la Celulosa Materias Primas Producción de Celulosa CMPC Proceso Productivo Celulosa Kraft Proceso Productivo Pulpa Mecánica Proceso Productivo Pulpa CTMP La Celulosa en Chile Plantas CMPC Productos CMPC Mercado y Comercialización


La Celulosa Usos de la Celulosa
 

Para reconocer la importancia de la celulosa, es necesario conocer sus diferentes aplicaciones y usos, los cuales se han ordenado de acuerdo al tipo de ella:

La  pulpa  mecánica:  En  Chile  como  en  todo  el  mundo,  este  tipo  de  celulosa prácticamente no se transa en el mercado y es consumida directamente en las mismas plantas donde se produce para fabricar papel de diario, papel para guías de teléfono y volantes. Es una pulpa de alto rendimiento, en el sentido que conserva un alto porcentaje de la lignina y otras sustancias de la madera y en consecuencia, es relativamente económica. Normalmente se utiliza en combinación con pulpa química para la fabricación tanto de estos papeles como otros destinados a revistas y catálogos, a los cuales a menudo se les agrega una capa de estucado para mejorar la calidad de impresión.

La pulpa quimo-termo-mecánica (CTMP): Esta pulpa tiene propiedades intermedias entre la pulpa mecánica y la celulosa o pulpa química Kraft. Es un método de producción de celulosa relativamente nuevo, ya que se comenzó a utilizar en la década de los años 80, representando hoy alrededor de un 6% del total de las pulpas que se transan en el mercado. A menudo es blanqueada y un porcentaje significativo de la producción está integrada a máquinas que producen papel periódico y cartulina para envases. Sus atributos físico-mecánicos y su bajo costo permiten que sea utilizada en la producción de papeles blancos de impresión y escritura, sustituyendo a la celulosa química.

La celulosa Kraft cruda: Es producida principalmente a partir de madera de pino que ha sido sometida a un tratamiento químico específico denominado Kraft o al sulfato. Como su nombre lo indica, no es sometida a un proceso de blanqueo. Se trata de un segmento con un alto grado de integración a la producción de papeles y cartones. Representa alrededor de un 4% del total de las celulosas que se transan en el mercado. Es la más resistente de las celulosas y de hecho la palabra  alemana  “Kraft”  significa  fuerza.  Por  esta  razón,  constituye  la  materia  prima  para  la fabricación de papeles para embalajes: papel Kraft linerboard para cajas de cartón corrugado, papel sack Kraft, para sacos y saquitos de papel, papel Kraft de embalaje, cartulinas y cartones.

La celulosa Kraft blanqueada fibra larga: Es producida a partir de madera de pino, que además de haber sido sometida al proceso Kraft, es posteriormente blanqueada. Esta celulosa representa un 45% del total de las celulosas que se transan en el mercado. Por sus excelentes índices de resistencia, es utilizada como materia prima para la fabricación de papeles y cartones blancos para embalaje. También se usa como fibra de refuerzo en una amplia variedad de papeles. Permite así alcanzar los parámetros de resistencia deseados cuando se usa en combinación, por ejemplo, con un elevado porcentaje de fibras recicladas.

La celulosa Kraft blanqueada fibra corta: Es producida a partir de madera de eucalipto, acacia u otros árboles de maderas duras. Esta celulosa representa un 43% del total de las celulosas que se transan en el mercado. En particular, la celulosa de eucalipto tiene un conjunto de propiedades biométricas que la transforman en una fibra única, especialmente adecuada para la producción de papeles tissue de alta calidad (higiénicos, faciales, pañuelos desechables, servilletas, etc.), papeles finos de impresión y escritura, papel fotocopia y papeles estucados. Además, esta celulosa es fácil de refinar, lo que permite alcanzar las propiedades finales  deseadas  del  papel  reduciendo el consumo de fibras largas (fibras  de  refuerzo)  y ahorrando energía en refinación.

La celulosa Kraft se embala en fardos de 250 kilos. Cada fardo está constituido por un número variable de pliegos de celulosa de unos 80 cm. de largo por 70 cm. de ancho y un gramaje (peso por m²) entre 850-1300 g/m². Para su exportación y venta se agrupan 8 fardos en dos columnas de cuatro, para formar el denominado “unit”, de 2.000 kilos (2 toneladas).